Detección de complicaciones inmediatas
Un trauma abdominal puede desencadenar una obstrucción intestinal traumática o la ruptura de vísceras huecas, lo que requiere una vigilancia estrecha similar a la que se tiene en una apendicitis aguda. El especialista debe diferenciar entre una lesión superficial que solo involucre quistes sebáceos o lipomas previos, y un daño profundo que pueda comprometer la vesícula (causando colecistitis traumática) o generar abscesos internos secundarios a la acumulación de sangre o bilis.
